Octopath Traveler: Juego de fantasía

Square Enix es sobradamente conocida por sus RPG de fantasía, magia, y mundos fantásticos, y esta vez decidió emplear su experiencia al servicio de la Nintendo Switch. Octoped Traveler es de hecho pasado en un mundo de fantasía, pero se ocupa de algunos temas contemporáneos a través de ocho historias y un estilo visual 2D con toques de 3D. El resultado es un juego con un aspecto bastante agradable, con buena jugabilidad y algunas ideas sólidas, aunque no sea el épico que esperábamos.

La mayor desilusión habrán sido las ocho historias del juego, que no consiguen crear un todo cohesivo e interesante, aunque individualmente hay destaques. Octopath Traveler es un juego con muchos puntos positivos, que se vuelven evidentes a medida que exploran Orsterra a un ritmo lento, común a los juegos del género. Esta promesa de grandes jornadas, sin embargo, choca con una falta de sinergia entre las ocho historias, algo que nos decepciona aún más considerando quién está detrás del juego.

De la Universidad de Chile

No nos interpreten mal cuando decimos estamos desilusionados, ya que esa desilusión surge sobre todo de las muchas expectativas que teníamos para el juego. La verdad es que, incluso considerando estas fallas, Octopath Traveler es un juego que merece su atención, sobre todo si aprecian el género JRPG. La base de la experiencia de juego se concentra en mecánicas tradicionales de combates por turnos y un sistema de clases, aunque existen algunos toques de ideas nuevas. La mecánica Boost, por ejemplo, permite recoger puntos en cada turno, puntos que se pueden usar después para crear una serie de ataques simultáneos en un solo turno, o para mejorar ciertas habilidades. ¿Es único o original? No, pero funciona bien.

Cada enemigo tiene también un tipo de ataque al que es más subyacible, y si descubren qué tipo de ataque causa eso, pueden mantenerlo aturdido, ganando ventaja al nivel de turnos que pueden jugar. Puede parecer simple, pero la cantidad de monstruos disponibles, junto con algunas restricciones de combate, hacen que este sistema en algo más complejo del sonido. Octopath Traveler no es un juego fácil, aunque el mapa esté abierto de inicio, permitiendo que visiten cualquier lugar. A lo largo de la aventura tendrán que jugar con varios tipos de clases diferentes, lo que les permitirá eventualmente construir un equipo ‘perfecto’. Sin embargo, no hay batallas fáciles, sobre todo si no están preparados. Esto es lo que hace que el combate de Octopath Traveler sea tan satisfactorio.

En total hay ocho personajes jugables, aunque sólo pueden llevar cuatro a la vez – pueden intercambiarlas en las tabernas. También pueden añadir una segunda profesión (clase) a cada personaje, aunque no las puedan repetir – al atribuir una segunda profesión a un personaje, no la pueden atribuir a la otra. Van a ganar profesiones según explotan el mundo de Orsterra, y tendrán que filtrar bien para conseguirlas. Estas profesiones no tienen un sistema de progresión típico, pero a medida que avanzan en el juego, van ganando habilidades pasivas y activas para cada profesión.

Estos sistemas juntos hacen que la jugabilidad de Octopath Traveler en uno de los elementos más positivos del juego, pero desafortunadamente no podemos decir lo mismo de las acciones de recorrido. A través de estas acciones especiales, los personajes pueden desafiar, interrogar, e incluso invocar ciertos personajes, pero estas acciones no son tan amplias como nos gustaría. Hay varias, pero las diferencias son tan mínimas, que en realidad se puede reducir el número de acciones real a cuatro. Estas acciones pueden tener algunos resultados diferentes: pueden obtener elementos, descubrir información importante, ganar un personaje de forma temporal, o comenzar una lucha.

Nos gustaría haber visto más variedad a nivel de estas acciones y de sus conclusiones, y lo mismo puede decirse de las misiones secundarias. Como en tantos RPG japoneses, este contenido opcional tiene poco interés, y parece más trabajo que una historia a seguir. Como algunos RPG recientes nos mostraron, las misiones secundarias también pueden ser interesantes y ofrecer algo diferente de la historia principal, pero desafortunadamente no es el caso de Octopath Traveler.

Es una pena que un juego con tanto potencial acabe por tropezar en algunos elementos menos positivos, aunque brille en ciertas áreas, sobre todo a nivel de la jugabilidad y del departamento audiovisual. Octopath Traveler utiliza una mezcla de imágenes en 2D, de alta definición, en un contexto 3D. No es una técnica original, pero funciona bastante bien para el género, sobre todo cuando los personajes y los escenarios están tan dotados de detalle y personalidad. El juego emplea una serie de trucos para crear profundidad, y el resultado es un estilo que se asemeja a una especie de pieza de teatro o de marionetas. La banda sonora, a cargo de Yasunori Nishiki, es también brillante, y algunas pistas merecen ser escuchadas incluso fuera del juego.

Octopath Traveler tiene mucho de positivo, aunque también algunas fallas, pero lo que realmente impide que el juego alcance un nivel de grandeza es la historia. Las narrativas de cada personaje son demasiado independientes, y las conexiones no son suficientes para que se cree un arco general emocionante. No hay una reunión épica o un gran final, nada de eso. Son viajeros, que se cruzan, y que deciden colaborar. Nada más, nada menos. El sentimiento de la creación de una verdadera hermandad no existe, no hay una causa común, y sus individualidades siempre se refuerzan.

Dicho esto, la mayoría de las narrativas individuales son interesantes, e incluso abordan algunos tópicos que no estamos acostumbrados a ver en este género, como tráfico de personas y prostitución. Como los capítulos son individuales, tienen también mucha libertad para abordar la aventura como un todo, y pueden seguir los capítulos que más les interesan visitando las respectivas ciudades. Es una estructura muy flexible, inusual en un JRPG, pero suponemos que esta es una de las pocas ventajas de no existir un arco general.

Octoped Traveler es un juego que asume los aspectos más tradicionales del género, pero consigue embutir su propia personalidad, de tal forma que se nota que es un juego moderno, a pesar de la estructura clásica. La acción, la jugabilidad, los personajes, el estilo visual, la banda sonora, las historias individuales … todo esto son puntos muy positivos, que hacen de Octopath Traveler en un RPG de gran calidad. No puede ser grandioso, un ‘obligatorio’, pero merece la consideración de los aficionados del género.

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